Malabareando con las palabras

Fue hace unos meses cuando un toque de inspiración llegó hasta mí. Una conversación con una amiga y compañera me despertó un deseo profundo de movilizar aquello que se agolpa y no consigo darle salida, de danzar con mis historias y no con las de otros, de encontrarme conmigo en el bosque del bloqueo y dibujar mi linealidad para encontrar la forma de trepar de la curva a la recta y viceversa.

Era el momento de jugármela con la escritura. Lo supe desde el instante en que escuché al “susurrador de palabras”.  La pregunta ¿para que quiero escribir? me empujó al vacío y ya no tuve vuelta atrás.

Un toque de rabia y una pizca de entusiasmo con múltiples momentos de curiosidad me permitieron disfrutar de la decisión. Sentí una apertura en el corazón y una expansión en la columna vertebral respiré profundamente, abrí los ojos y comenzó el juego. “Malabareando con palabras”.

Divertida y decidida me dispuse a jugar, lanzar, recoger, atrapar, soltar, parar el ritmo  y recomenzar…

Una voz directa y suave se colaba por mis oídos para preguntarme si quería escribir para que me validen o para que me conozcan.Algo cayó al suelo en ese momento, vi a una de las palabras voladoras rebotar en la tierra una y otra vez hasta que la atrapé y seguí jugando.

¿Para que quería escribir? Esa pregunta me atravesó el pensamiento. Hasta el momento sólo podía sentir la necesidad de hacerlo, en ningún momento lo había elaborado en mi mente.

Sutilmente y con mucha precisión el “susurrador” iba lanzándome frases al aire: concreta lo que quieres decir, se más precisa, ve al fondo de la cuestión, quita capas, esculpe tu historia… Las palabras se cruzaban, caían y las recogía, otras veces las atrapaba al vuelo, y cuando más me confiaba me encontraba un nuevo desafío.

Afiné mi puntería, dancé con las ideas que me provocaban de dentro afuera  y en todo ese tiempo «el  susurrador de palabras” no fue visto en ningún momento, lo sentía justo detrás de cada lanzamiento. La habilidad de estar ahí sin ser visto, de regalarme un soplido de inspiración ha sido un regalo que activó mi deseo de compartir, de exponerme y leerme.

Tan solo un toque y saltó la chispa que me impulsó a escribir esto que lees.

Mi mayor deseo «Inspirarme para Inspirar», «Inspirarte para seguir inspirando al mundo»

          Gratitud y reconocimiento para ti, Nando García Bernal, que inspiraste mi deseo de malabarear y seguir danzando.

           Gratitud y reconocimiento para la persona que inspiró esta danza de aprendizaje y nos conectó

           Gratitud y reconocimiento para mí que me la jugué con valentía y compromiso

    Gratitud y reconocimiento para los jugadores por la generosidad y la conciencia compartida

                                             ¡¡¡ A SEGUIR JUGANDO, CONFIANDO Y MOVILIZANDO!!!

MARIA JESÚS ZEA MONTERO

Facilitadora de Procesos Transformacionales. Fundadora de Movimiento Esencial.Co-fundadora de Movimiento Transformacional.
Coach PCC-ICF. Especializada en el ámbito corporal y emocional.
Desarrolladora personal y organizacional a través del movimiento corporal

www.rossmariemelaniev6.sg-host.com

www.lshuman.com

Nota para despertar tu curiosidad:

 Nando Garcia Bernal es para mi, el «susurrador de palabras» que entrena a cualquier  persona que desee comunicarse de dentro afuera y aumentar la calidad en sus conversaciones y escritos.

https://www.linkedin.com/in/nando-garc%C3%ADa-bernal-02890b12a?lipi=urn%3Ali%3Apage%3Ad_flagship3_profile_view_base%3ByV1x81OJQDi8q5tTtn7Icw%3D%3D

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